Realizar una crítica no puede ser cualquier cosa. Normalmente se emplea la palabra crítica de una manera muy injusta; decimos (o más bien dicen) que criticar consiste en elaborar un juicio sobre algo o alguien cargado de cierto tono de percepción y opinión negativa, esto es, realizar un juicio cruel y muchas veces infundado sobre algo con la finalidad de reprochar, denostar, difamar, maltratar, etc. al objeto de crítica.
Sin embargo este uso vulgar ha desvirtuado a la palabra crítica de su valor y raciocinio.
Si mi memoria no me falla la palabra crítica tiene la raíz en la palabra crivare que hace referencia a la criva, una especie de tamiz utilizado para filtrar los metales bellos de la basura que yace en lechos acuático fluviales, esto es una separación de los elementos destacables de algo, tamizar.
En filosofía la palabra crítica es bastante querida pues implica en primer lugar un intento de posicionamiento neutral frente al objeto de crítica, es decir, un intento de ver al objeto sin la mediación de ideologías, ideas, percepciones difusas, etc. Para con ello realizar un juicio sensato en la medida de lo posible.
Esta es una descripción muy pobre, por ejemplo digo que realizo una crítica de un programa de televisión. No me pongo a decir que es chafa por el simple hecho de que es de televisa o similares, sino dado el caso en que mi posicionamiento hacia él sea decir que es chafa lo digo con un sustento sólido, y este yace en los argumentos y criterios que delimitan por qué es considerado como chafa. Igualmente la crítica puede concluir que es una maravilla dado que poseo argumentos sólidos y criterios que identifican a tal programa como un producto impecable en cuanto contenido y forma.
Una crítica no tiene que ser negativa ni destructiva, en caso de que la crítica tenga por finalidad ser destructiva deja de ser crítica y se convierte en un juicio (asumido de antemano), pues el propósito es en un inicio resaltar la basura en lugar de tomar en cuenta una clara separación entre el contenido útil y neto y la basura.
¿Qué ocurre en el caso de la literatura así llamada de "autoayuda"? Generalmente ciertos circulos sociales la aceptan sin más, otros la odian casi por default. Podría cometer el error de odiarla por default pero necesito razones para determinar que la literatura de autoayuda es basura.
Bien, todo ese preámbulo fue, efectivamente, para introducir mi desencuentro con Paulo Coelho y el reino de las palabras que reina, un reino muy infame, como cualquier otro. Muchos lo aceptan sin más y agradecen vivir bajo su consejo, otros prefieren no acercarse, y unos pocos nos acercamos para saber la razón de semejante rechazo. Grave error.
Admito mi culpa al declararme detractor de sus obras impulsado por la opinión popular, sin conocimiento de causa; análogo a formar parte de una turba violenta lista para linchar algo sin más motivo que el descontento generalizado.
Sin embargo este uso vulgar ha desvirtuado a la palabra crítica de su valor y raciocinio.
Si mi memoria no me falla la palabra crítica tiene la raíz en la palabra crivare que hace referencia a la criva, una especie de tamiz utilizado para filtrar los metales bellos de la basura que yace en lechos acuático fluviales, esto es una separación de los elementos destacables de algo, tamizar.
En filosofía la palabra crítica es bastante querida pues implica en primer lugar un intento de posicionamiento neutral frente al objeto de crítica, es decir, un intento de ver al objeto sin la mediación de ideologías, ideas, percepciones difusas, etc. Para con ello realizar un juicio sensato en la medida de lo posible.
Esta es una descripción muy pobre, por ejemplo digo que realizo una crítica de un programa de televisión. No me pongo a decir que es chafa por el simple hecho de que es de televisa o similares, sino dado el caso en que mi posicionamiento hacia él sea decir que es chafa lo digo con un sustento sólido, y este yace en los argumentos y criterios que delimitan por qué es considerado como chafa. Igualmente la crítica puede concluir que es una maravilla dado que poseo argumentos sólidos y criterios que identifican a tal programa como un producto impecable en cuanto contenido y forma.
Una crítica no tiene que ser negativa ni destructiva, en caso de que la crítica tenga por finalidad ser destructiva deja de ser crítica y se convierte en un juicio (asumido de antemano), pues el propósito es en un inicio resaltar la basura en lugar de tomar en cuenta una clara separación entre el contenido útil y neto y la basura.
¿Qué ocurre en el caso de la literatura así llamada de "autoayuda"? Generalmente ciertos circulos sociales la aceptan sin más, otros la odian casi por default. Podría cometer el error de odiarla por default pero necesito razones para determinar que la literatura de autoayuda es basura.
Bien, todo ese preámbulo fue, efectivamente, para introducir mi desencuentro con Paulo Coelho y el reino de las palabras que reina, un reino muy infame, como cualquier otro. Muchos lo aceptan sin más y agradecen vivir bajo su consejo, otros prefieren no acercarse, y unos pocos nos acercamos para saber la razón de semejante rechazo. Grave error.
Admito mi culpa al declararme detractor de sus obras impulsado por la opinión popular, sin conocimiento de causa; análogo a formar parte de una turba violenta lista para linchar algo sin más motivo que el descontento generalizado.
De este modo, para tener un conocimiento crítico y de primera mano de tan infame modo literario tuve la necesidad de intentar leer a Coelho.
El infortunio me llevó a leer "Veronika decide morir", el cual trata sobre los sentimientos emo y suicidas de una tal Veronika. A lo largo de las páginas se encuentra de todo, desde una descripción innecesaria del entorno que rodea a Vero, pasando por figuras retóricas de la narrativa ociosa que busca rellenar huecos entre escenas, hasta la autoreferencia de suma vanidad del propio Coelho.
Estilísticamente el texto es pobre, por no decir mediocre; no hay mucho que decir en cuanto a su estructura, esta es lineal, no da grandes pasos y sigue una trama demasiado genérica y predecible. No tuve una buena impresión de la estructura del texto. Sobre el contenido, creo que las mínimas menciones anteriores dicen lo suficiente: es pobre.
Siendo estudiante de secundaria tuve mi primer y hasta entonces último acercamiento con los textos del tipo "superación personal", Juventud en Éxtasis de un tal Sánchez, un libro igualmente conservador y morboso. Mis compañeros de entonces solo prestaron atención al capítulo correspondiente a una enfermedad venérea. Afortunadamente abandoné tal antes de las 10 páginas.
Era requisito para aprobar la materia hacer un comentario de tal aberración, así que me las ingenié para elaborar una recopilación de opiniones que vagaban en el salón de clase. Presenté un trabajo que aparentemente proyectaba mi postura al respecto de un libro que no leí, solo me apegué a la opinión general.
Lo mismo ocurrió con el texto y la obra de Coelho, hasta entonces nunca antes había leído una sola página de él ni de tal género panfletario. Sin embargo me vi guiado por la convicción intelectual de conocer aquello que se critica, para con ello elaborar una crítica más fundamentada, más profunda que los calificativos generales que lo tachan de ser basura.
Admito que leerlo fue una tortura, no fui más allá de 10 cuartillas; era chocante de tal modo que cada palabra chafa, cada frase rebuscada y cada oración con fallidos ánimos de profundidad rebotaban dentro de mi cabeza con tal violencia que sentí masacraba mis ánimos de crítica fundamentada y argumentada. Estaba masacrando la convicción intelectual del conocimiento suficiente previo a la elaboración de una crítica sensata (ni constructiva ni destructiva).
Ese día murió toda convicción.
Finalmente admití que no necesitaba leer más, y no lo hice; cerré el PDF y me puse a bromear en tuiter sobre mi desencuentro con el texto de Coelho.
Entonces la crítica fundamentada quedó en cuestión, parecía que no era necesario saber más, por si solo era una tortura seguir leyendo. Sin darme cuenta estaba realizando una crítica demasiado negativa sobre un autor que no conozco plenamente y sobre un texto que ni siquiera terminé. ¿Entonces las primeras impresiones pueden ser suficientes para elaborar una crítica? No, debí leerlo todo pero no pude. Sin embargo tengo la opinión fundamentada de que es basura, y una opinión fundamentada es el paso anterior de una crítica racional.
Entonces la crítica fundamentada quedó en cuestión, parecía que no era necesario saber más, por si solo era una tortura seguir leyendo. Sin darme cuenta estaba realizando una crítica demasiado negativa sobre un autor que no conozco plenamente y sobre un texto que ni siquiera terminé. ¿Entonces las primeras impresiones pueden ser suficientes para elaborar una crítica? No, debí leerlo todo pero no pude. Sin embargo tengo la opinión fundamentada de que es basura, y una opinión fundamentada es el paso anterior de una crítica racional.
Y así fué como el octavo día un livro gigantezco de Coelho descendió a la tierra y eliminó a la hunanidad de golpe por la grasia divina

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